
En medio de esta vorágine financiera, los países industrializados siguieron la estela del Plan Paulson y propusieron sus propios planes de rescate. Primero fue UK, luego Alemania, Benelux y finalmente España. Y eso que no se necesitaba, pero ahí esta.
El 5 de noviembre se realizará la primera inyección del plan de rescate de la banca española por importe de €5.000 millones. A partir de aquí en diciembre se realizará otra por el mismo importe.
Leyendo el borrador articulado por el Gobierno, salen a la luz algunas cuestiones que sería interesante repasar:
Este dinero tiene como finalidad reactivar el mercado crediticio en España para las pymes y particulares, según se indica en el apartado 1º del borrador.
Dotación de €10.000 millones para 2008 y €30.000 para 2009, ampliables a €50.000 millones.
Entre las operaciones que realice este fondo, estarán la compraventa en firme de cédulas y bonos de titulización emitidos a partir del 10 de octubre de 2008 y admitidos a cotización en un mercado secundario, con vencimiento no superior a los 3 años y calificación crediticia AAA (máxima).
Compraventas dobles de cédulas hipotecarias y bonos de titulización hipotecaria emitidos a partir del 1 de agosto de 2007, aceptados como colateral por el BCE, admitidos a cotización en mercados secundarios con calificación crediticia mínima de AA y vencimiento no superior a los 2 años.
Estas adquisiciones se realizarán con un tope del 10% de la cantidad total de la subasta a adquirir por cada entidad. No conoceremos el nombre de la entidad, para no crear pánico bancario y las subastas seguirán el mismo procedimiento que se siguen en las del BCE.
Las críticas que ya se están escuchando en los medios de comunicación van en dos direcciones:
Opacidad. No conoceremos qué entidades están acudiendo en busca de financiación. Suponiamos que esta crisis iba a cambiar las reglas y buscábamos una mayor transparencia de los mercados financieros. Nada!
Finalidad. Si se compran cédulas y titulizaciones desde 1 de agosto de 2007 ello no supone crédito nuevo, si no crédito ya otorgado con anterioridad a la presentación del plan. Esto induce a pensar que el plan se presenta como una salvación para pymes y particulares y realmente está destinado a dotar de liquidez a banca para poder hacer frente a sus vencimientos de deuda.
Coste para el contribuyente. Se habla de €150 por persona. Además, se supone que el Estado ganaría un diferencial entre el tipo de interés que aplica a la banca y el tipo de interés que ella paga por sus emisiones de Deuda Pública. El Estado es AAA. El problema es que con las primeras potencias mundiales emitiendo deuda pública para sus planes de rescate (USA, UK, ...) no será España la preferencia de los que dispongan de efectivo para comprar esta deuda. Además, este endeudamiento puede repercutir en su rating, con lo que el coste se elevaría.
En definitiva. ¿Qué os parece esto del plan de salvamento? ¿Privatización de beneficios y socialización de pérdidas?


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