sábado, 29 de noviembre de 2008

Cash,cash,cash!

La revista "The Economist" ha publicado recientemente un artículo llamado "All you need is cash" en el que explica el cambio de visión que ha tenido el mercado respecto a la deuda de las empresas cotizadas.
Si hace unos años, en entornos de tipos de interes bajos, la deuda de las empresas era una palanca para invertir en activos que rindieran más que el depósito o la deuda pública ahora es como una espada de Damocles que va comiendo la moral a los directivos y a los bancos prestatarios.
Tradicionalmente existen empresas que tienen una necesidad de deuda para llevar a cabo su core business como las eléctricas, las inmobiliarias, entre otras. Pero por otro lado existen sectores que en pleno auge de los LBO se lanzaron a comprar empresas o participaciones en sectores diferentes o complementarios al suyo mediante deuda. La deuda era muy barata y accesible, los dividendos pagaban los intereses de esta deuda. Si no entraban en esta rueda y acumulaban cash, no eran eficientes, el mercado las penalizaba y se decía de ellas que cuando cambiara el ciclo podían verse afectadas.
Entonces se lanzaron a comprar endeudandose muy por encima de sus niveles óptimos de Deuda/EBITDA, cosa que entonces generba un apalancamiento mayor y, por lo tanto, con menos dinero propio invertido los retornos eran máximos. Se convirtieron en operaciones similares a las que levan a cabo los Private Equity.
Cuando el viento ha cambiado (a raíz de la crisis de crédito) han llegado las prisas. Si hace tres años cualquier empresa era susceptible de poder recibir miles de millones de crédito, ahora todas son sospechosas de no poder devolver ni una línea de crédito. Ni aquello, ni esto. El dinero es miedoso y se mueve, me parece, por impulsos emocionales humanos. Compra, compra, compra y luego vende, vende, vende, vendelo todo.
Este es el caso Sacyr. En 2006 obtuvo un préstamo sindicado liderado por el Banco Santander de €5.175 millones para comprar el 20% de Repsol. Ahora se dice que si no vende la participación puede entrar en concurso de acreedores. Estamos locos o que?
Mientras, las empresas de corte más conservador y menos endeudadas (no en importe absoluto, si no en el ratio Deuda/EBITDA) son las que sacan pecho en medio de la crisis. Ahí están Prosegur, Grifols, Inditex, aguantando el envite y sin salir en la prensa. Ahora solo salen los malos, igual que antes solo salían los "supuestamente" líderes del mercado.
Parece que si de esta crisis se va a aprender algo es el valor del cash. El valor de no tener una deuda gigante que no te permita tener cintura ante cambios del mercado. Esto se puede aplicar a particulares también. Ahora quien tiene un alquiler tiene cintura si le despiden del trabajo, pero el que tiene una hipoteca y su activo vale menos que su deuda, tiene un gran problema.
Es importante que a partir de ahora se empiece a valorar en su medida las políticas conservadoras y de preservación de la caja. Ahora es el momento de las empresas que tienen un buen cash-flow, poca deuda y dividendos.

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